No era idea mía realizar críticas de las películas que fuera a ver en este mi blog, sin embargo, y sin que sirva de precedente, creo conveniente analizar el nuevo estreno del Agente 007 (cumpliditos ya los 50 años) por dos razones fundamentales:
1ª.- Porque una amiga (y desternillante "bloguera") me ha pedido una "crítica de cinéfila cruel" (palabras textuales).
2ª.- Porque, para mi sorpresa, aparecieron unos cuantos chinos y mucha parafernalia oriental de Shangai, con fuegos artificiales, farolillos, dragones y unos bichos antediluvianos con hambre atrasada que no sé lo que son, pero deben ser autóctonos de allí.
Pues bien, por esas dos razones de peso, me atrevo a realizar mi crítica sobre la película Skyfall, la nueva aventura del Agente 007 interpretada por Daniel Craig (tras Casino Royale y Quantum of Solace).
Lo primero que tengo que decir es que a mí Daniel Craig como James Bond no me gusta, lo siento, pese a escuchar decir, por ejemplo, a Don Federico Jiménez Losantos, que es el mejor James Bond de la saga (Craig, no Jiménez Losantos), yo no veo al Sr. Bond por ningún lado. Veo a un tipo malote, bastante bestia, con pinta de espía ruso malvado, sin ápice de glamour y sin ese suave y envolvente poder de seducción que rezumaban Sean Connery y Pierce Brosnan... Vamos, que según mi opinión, a Craig le hubiera ido mejor el papel de enemigo burrote de James Bond. Lo siento, no me gusta, no tiene nada de gentleman.
Por otro lado, me esperaba una película trepidante, como lo eran las últimas que he visto de James Bond (GoldenEye, El mañana nunca muere, El mundo nunca es suficiente y Muere otro día) y me encuentro... con un inicio trepidante y el resto bastante flojillo en comparación con las antes citadas (habrán notado que no he visto las dos primeras de Craig y...no creo que las vea).
Pero bueno, vayamos a la película, desmenucémosla un poco a ver qué encontramos y dado que no soy ni mucho menos crítica de cine... abróchense los cinturones, que despegamos.
Ante todo, el gran protagonista de la película no es James Bond, ni mucho menos. La protagonista indiscutible es.. .tachán...¡la crisis europea!. Sí, queridos lectores, la crisis protagoniza la película y de brotes verdes ni uno, sólo botellas verdes de cerveza Heineken que Bond se bebe pensativo (¿qué glamour puede haber en una cerveza bebida a morro?) y cuya aparición me imagino que habrá sido tras un patrocinio millonario.
Pues bien, la crisis campa por sus respetos. Por empezar el tema, diré que tenemos a M con ya una edad venerable, a la que de todas las formas posibles le dicen que está ya medio chocha para el puesto... y tanto que lo está, con 78 años y sigue al frente del MI6, sin poder disfrutar de una jubilación dorada viviendo una segunda juventud en Palma de Mallorca...muy triste.
También tenemos a James Bond en absentismo laboral como un liberado sindical cualquiera... James decide emular a Francisco Cruz y se nos pone sin más "preludios" a beber cervezas (la mencionada Heineken por ser más económica que el Dry Martini) y a vivir... hasta que descubre que el MI6 se va al garete y opta por retornar al redil, como ovejilla descarriada.
Tras retomar su vida laboral, y a salvo ya de cualquier otra tentación sindical, el Agente 007 también empieza a tener sus achaquillos (teniendo en cuenta que el pobre lleva ya 50 años trabajando y le pasa lo que a M, que no le dan la jubilación). ¿Y qué ocurre?, pues que James falla más que una escopeta de feria... y yo lo siento mucho, pero un tío con pinta de agente del KGB que falla en los disparos y se cansa en las pruebas físicas no es Bond, James Bond.
El malo, ya lo sabrán ustedes, es Javier Bardem, sí, ese comunista anticapitalista, enemigo del imperio norteamericano y enamorado de las políticas castristas parece que ahora le van los "blockbusters" de la Metro Goldwyn Mayer, siguiendo esa sutil línea de coherencia de los perroflautas del 15 M que escribían proclamas anticapitalismo en su iphones...
Pues bien, Bardem empieza a fastidiar al MI6 en venganza porque el papel de M viene realizándolo Judi Dench, cuando él piensa que es su madre la que debería representarlo, la gran Pilar Bardem, vociferante proletaria de profesión y actriz en sus ratos de ocio.
Tras destrozar un poco el MI6 y ante el escaso presupuesto del ejecutivo británico, la sede se desplaza hasta los subterráneos húmedos, oscuros y tétricos de Londres, entregándole a James Bond, como es tradición, algunos gadgets asombrosos (pistolita que lee las huellas de las manos y sólo puede dispararla 007 y una mini radio... ni coche... ni tablet... ni cachivache tecnológico,...ni gaitas)... y así se enfrenta nuestro James achacoso al malo de Bardem... (así ¡NO!)... y digo achacoso porque aquí nuestro "Jimbo" resulta que no pasa ni una prueba de aptitud, pero se ve que la Junta de Andalucía le dice a M que haga la vista gorda... como en tantas otras ocasiones.
Por su parte Bardem, al que le han colocado la peluca rubia de la Gisela de mi madre y que se supone que es poderoso (se supone) ha montado su imperio en una isla deshabitada y cochambrosa... la crisis se huele en cada esquina y su base de operaciones es una nave industrial llena de cables y 4 ordenadores (vale, no los conté, pero no creo que fueran más)... vamos, que los "recortesh" se mastican en el ambiente.
Ahora bien, para ver lujo y despilfarro James se tiene que ir a la patria de Gao Ping y ahí sí que hay ostentación y luces, vamos, que el director nos pone de contraste con un pelín de mala leche la cutrez de Londres con el MI6 en los subterráneos, con la modernidad de Shangai mostrando enormes y preciosos edificios construidos con los euros que Ping mandaba en los contenedores desde el polígono Cobo Calleja, tras la inauguración de Pepiño Blanco...
Más crisis, James viaja en metro... No le queda otra... servicio público en hora punta hasta que harto y dado que el metro tiene un límite, se ve obligado a sacar el Aston Martin DB5, que según he leído, es el que condujo en 1964 en Goldfinger (reciclar o morir), consumiendo gasolina y pasando de la sin plomo.
Otros síntomas de pocos brotes verdes podemos verlos en la contratación nada transparente del nuevo Q, un niñato JASP informático, pero que de JASP ná de ná (a lo sumo un troll de Twitter de medio pelo), ya que se la cuelan por todos lados e incluso es Bond el que le tiene que averiguar la contraseña de acceso al sistema porque el nene como que no... Para mí que Q es el hijo de José Bono, que tiene que pagar el IBI del piso de la calle de San Justo y no le queda otra que el pluriempleo (Hípica Almenara y MI6). Al anterior Q se lo debieron de cargar en un ERE, en el que también se cargaron a la fiel Moneypenny... Por cierto, ¿se acuerdan de Moneypenny?, pues se ve que se cansó de esperar a James Bond y por despecho tuvo cierto affaire con Sidney Poitier en el "Calor de la Noche", cuando Bond se enteró se cabreó como una mona y consiguió que M la incluyera en el ERE... pero como el rencor no puede durar siempre, el MI6 permite que el fruto de aquélla relación ocupe el puesto de su madre, dado que como agente tampoco sirve (otra enchufada por la Junta... un desastre, vamos).
Otros síntomas de pocos brotes verdes podemos verlos en la contratación nada transparente del nuevo Q, un niñato JASP informático, pero que de JASP ná de ná (a lo sumo un troll de Twitter de medio pelo), ya que se la cuelan por todos lados e incluso es Bond el que le tiene que averiguar la contraseña de acceso al sistema porque el nene como que no... Para mí que Q es el hijo de José Bono, que tiene que pagar el IBI del piso de la calle de San Justo y no le queda otra que el pluriempleo (Hípica Almenara y MI6). Al anterior Q se lo debieron de cargar en un ERE, en el que también se cargaron a la fiel Moneypenny... Por cierto, ¿se acuerdan de Moneypenny?, pues se ve que se cansó de esperar a James Bond y por despecho tuvo cierto affaire con Sidney Poitier en el "Calor de la Noche", cuando Bond se enteró se cabreó como una mona y consiguió que M la incluyera en el ERE... pero como el rencor no puede durar siempre, el MI6 permite que el fruto de aquélla relación ocupe el puesto de su madre, dado que como agente tampoco sirve (otra enchufada por la Junta... un desastre, vamos).
¿Creían que ya lo habían visto todo?. ¡NO!, puesto que a Bond no le llega la nómina a fin de mes, decide que, en lugar de ir a por el malo a algún lugar lejano que le va a costar un ojo de la cara, mejor es hacer turismo rural, adoptando un pueblito bueno... ¿y qué mejor pueblito bueno que el que te ha visto nacer?... pues eso, Bond se va a casa de sus papis (fallecidos en alguna extraña circunstancia que el director nos deja entrever, pero que no remata, de manera que el espectador termina pensando que o se los cargó el KGB o murieron por salmonelosis un verano tras comerse una ensaladilla rusa que tenía un gustillo así como raro) con una chica Bond más que dudosa (M, de 78 años), y que sea Bardem el que se gaste los cuartos en desplazamiento, hala... Además, en el terruño, Bond hace bricolaje, ya que le han dado como arma una pistolita caca, en casa se fabrica unas cosillas con restos que había tirados por ahí... a buscar en los contenedores creo que no llega, pero a saber... todo un homenaje a Mc Gyver (por el bricolaje, no por los contenedores).
Pero volvamos al malo, Bardem que borda hacer de rata (y no sé a ciencia cierta si es que interpreta muy bien o simplemente el director le ha dicho algo así como "venga, machote, sé tú mismo, con naturalidad"), en un momento dado es encarcelado en una especie de prisión redonda con cristales donde tiene cierto intercambio de opiniones con M y Bond... muy al estilo "quid pro quo Clariiiiiice" (ideas, hay falta de ideas). Luego Bardem escapa (se veía venir) y tiene que gastarse los cuartos en ir a la casa natal de Bond (que es Skyfall).
Ni que decir tiene que la casa de piedra es fantasmagórica y que el entorno es feo a morir, se ve que han buscado el paraje más horroroso de toda Escocia (que sería el más barato porque allí, ya adelanto yo, el turismo no llega ni harto de vino) y han colocado la casa de los horrores. Pues bien, Bardem, muy cabreado porque Judi Dench sigue sin dejarle a su madre el papel de M y porque ha tenido que alquilarse un helicóptero para llegar hasta allí, la lía parda (pero no tan parda como se espera en una peli de 007) y tras unas cosas y otras...se produce el milagro...
Y sí, es milagroso, estamos en crisis, las cosas
van mal y... !Bardem entra en una iglesia¡, ¡ALELUYA!. Su idea es buscar la talla de San
Judas Tadeo (patrón de los casos difíciles y desesperados) y pedir el papel de M para Pilarcita, pero como la iglesia es
protestante no hay talla de santo alguna y se cabrea de lo lindo.
Finalmente, Bardem muere (aplaudan, por favor, no será la primera vez que se hace), sííííííííí, MUEREEEEEEEE
(que es lo que llevamos esperando en toda la película) y es que tanto tiempo en la iglesia no le hace ningún bien, no diré que le empieza a girar la cabeza y a salirle espumarajos verdes por la boca, pero casi. Por estas declaraciones
se me ha llamado "spoiler" en Twitter (bueno, por menos, ya que en Twitter no he mencionado que Bardem moría en sagrado). Primeramente, me enteré de qué
narices era un "spoiler" y, una vez informada... me dio la risa. A
ver, ¿en qué película de James Bond el malo no muere????, ¡Madre de Dios!, pero
si yo he ido el día del estreno con el único objetivo de ver al Agente 007
cargarse a Javier Bardem porque me enteré que hacía de malo y, obviamente,
tenía que palmarla en la peli... en fin, mentes obtusas que me
critican... aunque no sólo muere Bardem... si digo más, entoncés SÍ que sería una
spoiler... y algo de emoción hay que dejar a la película... ahora bien, sólo diré que a Bond se le deja un legado del Todo a 100 de la esquina, como un último guiño al imperio de Gao Ping.
Bueno, pues éstas han sido mis impresiones acerca de Skyfall. Para terminar, voy a poner a mis lectores una cancioncilla de super héroes en la que el autor nos dice: "Come on to fifty foul./Pick me up befole it's midnight./Supel Supelman./How do you feel among the young men?/Supel-dancing/Supel-moving/Supel-touching/Supel-loving/Supelman!/Supelman!/Supelman!/I'll tell you how to hit the beat/Supelman".
Y claro, se le llama y aparece... si es que el Óscar rondaba ya...
Bueno, pues éstas han sido mis impresiones acerca de Skyfall. Para terminar, voy a poner a mis lectores una cancioncilla de super héroes en la que el autor nos dice: "Come on to fifty foul./Pick me up befole it's midnight./Supel Supelman./How do you feel among the young men?/Supel-dancing/Supel-moving/Supel-touching/Supel-loving/Supelman!/Supelman!/Supelman!/I'll tell you how to hit the beat/Supelman".
Y claro, se le llama y aparece... si es que el Óscar rondaba ya...
Bardem no borda nada... ES una rata... :)))
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