jueves, 30 de noviembre de 2017

CUADERNO DE BITÁCORA. DÍA 84.

Cuaderno de Bitácora. Día 84. Y dale Perico al torno.

Confirmado, al tío de la barba le molo y le debo de molar bastante porque ayer se me puso bastante pesadito preguntándome por mis recibos, por mi catarro y por mi pierna, todo ello en sucesivas acometidas. El caso es que yo estaba escuchando mi popurrí de canciones animadas para pedalear como si no hubiera un mañana, a todo meter, a lo bestia, abstrayéndome del mundo y pensando en mis cosas (que tengo mucho que pensar yo) y él aparecía cada dos por tres a preguntar, lo que provocaba que me tuviera que quitar el auricular (que tiene forma ergonómica extraña y tiene su complejidad), darle explicaciones, ralentizar el pedaleo, volver a ponerme el auricular, poner otras vez la canción de turno desde el principio porque quiero escucharla/vivirla entera y acelerar en el pedaleo...así hasta tres veces tres...no me da la vida.

Para obtener un cuerpo de pecado vas a sufrir que te obliguen a sociabilizar a pesar de que tú quieras vivir un poco en tu mundo y sentir las notas musicales tras un duro y estresante día de trabajo.


miércoles, 15 de noviembre de 2017

CUADERNO DE BITÁCORA. DÍA 83.

Cuaderno de bitácora. Día 83. La rebelión de las cañerías.

Lo de ayer es digno de comentar en este mi cuaderno y no es otra cosa que la rebelión de las cañerías de desagüe de Madrid. Yo no sé si fue cosa del frío o del viento huracanado del otro día o, incluso provocado por un inminente apocalipsis zombi, pero el caso es que ayer me estuvieron persiguiendo durante todo el día unos olores...llamémoslos peculiares...

Todo empezó en el baño del despacho, una pestúfera nauseabunda salía de la fosa séptica y para hacer pipí tenía que ser rápida como el viento. Luego, la cosa siguió en el gym. Todo el baño invadido de un hedor asfixiante. Parece que todas las cañerías de desagüe de Madrid se pusieron de acuerdo ayer tarde. Ahora estoy más rubia, claro. Creo que he conseguido tonalidades nórdicas.


Por lo demás, muy bien. 25 minutos en la elíptica gracias a Bon Jovi, Hombres G, la bso de Mazinger Z y la canción ganadora de hace unos años en Eurovisión de Azerbayán o por ahí cerca. Gracias chicos, sin vuestra ayuda, los 25 minutos no hubieran sido posibles. El problema es que voy a terminar cantando porque no terminé escenificando el "It's my life" de milagro...contención...tengo que contenerme.

Para lograr un cuerpo de pecado es posible que termines con mechas nórdicas a causa de graves problemas de fontanería.


miércoles, 8 de noviembre de 2017

CUADERNO DE BITÁCORA. DÍA 82.

Cuaderno de Bitácora. Día 82. Falsa alarma.

Definitivamente, creo que no soy vigoréxica. He estudiado el tema e ir un par de veces por semana al gimnasio aún no se considera vigorexia. Estoy rozando la delgada línea, eso sí, pero gracias a Dios, no soy adicta al ejercicio físico, aunque mi intensa actividad me hiciera dudar la semana pasada.


La gente que hace deporte regularmente cuenta lo bien que se siente cuando hace ejercicio y lo mucho que lo necesita...yo, en cambio, me siento cansada y con muuucho sueño, tanto que anoche no fui capaz de escribir este vuestro Cuaderno de Bitácora y así no se puede hacer una carrera literaria en condiciones.

Por lo demás, todo normal, desde que he descubierto el fru-frú (dícese denla botella con spray) del Cristasol o similar antes de subirme a la bici limpio el sillín para eliminar posibles olores a retestín y limpio también los asideros de la elíptica y ya que estoy, las pantallas siderales de las máquinas, que parece que alguien se suena encima de ellas. Vosotros reíros, pero no sabéis la de mierda que sale, recordad: el algodón no engaña.

Para obtener un cuerpo de pecado has de imitar a los mapaches y pasarle un papelito con producto de limpieza a los asideros pringosos y sudorosos y a los sillines de las bicicletas para que no se vayan solos.


Nota: "retestín" no lo encontraréis en el diccionario de la RAE, es un término panocho (capa grasienta, endurecida, que se forma en las vasijas mal fregadas.

viernes, 3 de noviembre de 2017

CUADERNO DE BITÁCORA. DÍA 81.

Cuaderno de bitácora. Día 81. Me llamo Miss Kings y soy vigoréxica.


Mi madre teme que me haya hecho vigoréxica. Fui al gimnasio el martes y hoy. 20 minutos de elíptica cada uno de esos días más 25 minutos de bicicleta. A full. Total. Increíble. Sorprendente. 


Tanta vigorexia me da sueño y en estos momentos me encuentro catatónica y con los ojos que se me caen, así que no puedo dar rienda suelta a las musas.

La tv hoy estaba interesante: los del Boom casi pierden y Puchi salía con cara de imbécil de paseo por Bruselas, mientras los furgones de la policía se llevaban al resto de la banda para meterlos en el talego. Es más, si he estado 25 minutos en la bici en lugar de los 20 que suelo hacer ha sido porque creía que los insufribles del Boom por fin iban a perder.

Lo mejor, como siempre, los su títulos del canal 24h que a Puigdemont le han bautizado como "pus y Mon".

Para conseguir un cuerpo de pecado has de evitar traspasar los límites que te llevan de cabeza a la vigorexia y tal.


jueves, 2 de noviembre de 2017

CUADERNO DE BITÁCORA. DÍA 80.

Cuaderno de Bitácora. Día 80. La noche de Jalogüín.

La fiesta de Halloween se ha extendido en España. Ya casi nadie concibe la vida sin disfrazarse una vez al año de zombi asqueroso (algunos, incluso, lo prorrogan en el tiempo y van todo el año de zombies asquerosos). 


Ya a mediodía, cuando fui a por una ensalada para comer, los trabajadores del Faborit iban de cosa horrible. Algunos llevaban cuernos, otro se había teñido la barba de rojo y los demás iban de seres en avanzado estado de descomposición...y telaraña, mucha telaraña...Cogí mi ensalada y huí de allí, como si fuera un Puigdemont cualquiera.


Tras terminar mi jornada laboral fui al gimnasio...y claro, también estaban de celebración...una araña gigante y muy peluda, a la que se le iluminaban los ojos, colocada en recepción parecía darnos la bienvenida. La hidra disfrazada de novia cadáver asesinada salvajemente (2x1) estaba allí, con su compañera disfrazada de algo así como de enajenada mental, creo.

No hice mucho caso y fui a lo mío, a mi elíptica, mientras unas televisiones ponían Hotel Transilvania y otras daban el canal 24 horas de Tve (todo muy ambientado). Entre las telarañas (muchas telarañas también aquí) un DJ hacía su trabajo y, en un momento dado me dio un ataque de risa y casi le aplaudo por cachondo, pues mientras en la tv aparecía Puchi, el DJ había puesto una cancion horrible que decia algo así como "tú eres un criminal, crimi, crimi, criminaaaaal"...pero no, resultó ser una coincidencia, el DJ miraba hacia un punto en el infinito y dudo mucho que supiera hasta quién era Puchi.

Terminé pedaleando, escuchando mi propia música (porque la del DJ no había quién la aguantase), bajo un esqueleto negro(colocado como si fuera una ramita de acebo, pero en esqueleto, una cucada)...menos mal que el tío de la barba (el único listo ahí que no se había puesto careta sintética no transpirable) no me hizo lo del truco o trato.

Para conseguir un cuerpo de pecado has de adentrarte en la noche de los muertos vivientes con dignidad y llevando tu propia música, ignorando las toneladas de telarañas que encuentres a tu paso y las piñas piñoneras que halles en el wc (que sí, que me encontré una en el wc y estoy flipando).