Cuaderno de Bitácora. Día 37. De bombones y papilomas.
¡¡Al fin!!! ¡¡Aleluya!!! ¡¡Albricias!!...no, mi pierna no se ha curado, pero la fisio, al terminar, ¡¡¡me ha dado una galletita!!!. Bueno, no ha sido una galletita, ha sido un bombón Lindt, que oye, estaba muy bueno y yo se lo agradezco. ¡¡¡Guau!!!!!
Hoy me han puesto en la camilla de al lado a una tía sabelotodo bastante voluminosa y ha empezado a hablar de las maravillas del zumba. Yo le he dicho que sí, que sí, que muy bueno el zumba, que así estoy yo por el zumba. Así que ella me ha contestado que es lógico, que si nunca he hecho deporte no puedo empezar con el zumba y que ella lleva desde el 2003 haciendo zumba....¡¡¡Dios!!!, casi le pregunto que cómo haciendo zumba desde el 2003 no tenía un cuerpo de pecado...porque volumen tenía la buena señora...pero me he callado...Tampoco he entendido cómo la señora hace zumba si tiene un brazo que casi no puede ni moverlo y el cuello dice que lo tiene rígido...¿qué clase de zumba hace?
Luego, cuanto más espatarragada en la camilla estaba, ha aparecido el traumatólogo buenorro. Pero ha sido un visto y no visto. Muy humillante.
Fianalmente, os dejo una imagen que me ha impactado. Un jugador de baloncesto, con pié jodidiño y que se ha presentado a la consulta descalzo. Y pisaba el suelo descalzo. Total, que lo mismo ha venido con un esguince y ha salido con un esguince y un papiloma...como poco. Puaggggh.








