viernes, 29 de septiembre de 2017

CUADERNO DE BITÁCORA. DÍA 73.

Cuaderno de Bitácora. Día 73. Stai attento...caro amico...

Dos días seguidos de gimnasio es una burrada, al menos para mí. Ya lo hice la semana pasada y lo he vuelto a hacer ésta. Nunca mais. Como encima ya puedo estar 20 minutos en la elíptica y he intensificado la bici, el agotamiento es mayor. Llegué a casa andando como Robocop, creo que tardé unos dos minutos en dormirme. No mola nada esto.

Ah, y encima, ¡me timan!. Cuando estuve con la pata mal, el gimansio me concedió una suspensión esos dos meses que no pude ir. Al regresar, comprobé que me habían seguido cobrando. Mordí, se disculparon y me dijeron que estarían unos meses sin pasarme recibos (porque, además, a partir de ahora mi tarifa iba a ser la mínima, al no ir a clases de momento). Ayer miré mis movimientos bancarios y...los muy hijueputas (nota: no veo Narcos) han estado cobrándome de abril a septiembre la cuota de las clases. Así que antes de ir al gimnasio, llamé por teléfono a morder otra vez. Se volvieron a disculpar. Otra vez.

El caso es que yo hablé con una voz del que creía que era el encargado con el que hablé las primeras veces y...¡no!...al ir allí y subirme en la elíptica apareció...¡¡no os lo vais a creer!!...¡sí!..¡él!...¡el tío de la barba!. Ahora resulta que el tío de la barba es el nuevo encargado y el que tiene que dar las órdenes al banco mancomunadamente con no sé quién. Se me ha disculpado otra vez. Pero ahora tengo poder, es decir, cuando venga a decirme que suba el sillín, le voy a decir que si ya ha dado orden al banco de que no me cobren en meses, más que nada porque voy a decir que devuelvan los recibos. Es más, pienso hacerle gestos de que le estoy observando, en plan mafioso, que para eso paso vacaciones en Italia. Stai attento...caro amico...stai attento...

Para obtener un cuerpo de pecado serás víctima de estafas variadas, te la intentarán meter doblada, te timarán y cuando protestes te pedirán muuuuchas disculpas.


jueves, 28 de septiembre de 2017

CUADERNO DE BITÁCORA. DÍA 72.

Cuaderno de Bitácora. Día 72. La dieta pantagruélica o cuando pasa lo que tiene que pasar...

No sería yo si, antes de relatar la jornada deportiva de hoy, no hiciera siquiera una breve referencia a los días que anteceden. Un simple esbozo, unas pequeñas pinceladas que permitan poner en situación al personal.

Comenzaré con el sábado, cuando asistí al cumpleaños de una amiga del colegio. Da gusto reunirse con compañeras a las que conoces desde que teníamos todas 5 años...y también daba gusto probar las exquisitas y gigantescas empanadas que nos agenció la cumpleañera: una de espinacas de vicio, otra de salmón deliciosa y otra de morcilla con cebolla caramelizada de muerte...y claro, la carne es débil y mi fuerza de voluntad para contar calorías, escasa...y pasó lo que tenía que pasar...


Pasemos al lunes. Ese día, por razones que no vienen al caso (y que darían para todo un blog), asistí a una entrega de premios gastronómicos, donde se citaban las exquisiteces de los premiados en el discurso de presentación mientras yo asumía la forma de un perrillo de Paulov. Como recompensa por la tortura, nos obsequiaron con un cátering expectacular de Aga Cátering...¡qué quesos!...¡qué bolitas de sobrasada con miel!...¡qué rollitos con gulas!...¡qué lomo!...¡qué piruletas de parmesano!...y claro, la carne es débil y mi fuerza de voluntad, escasa...y pasó lo que tenía que pasar...y eso que mi acompañante no me dejó quedarme hasta el final, gran crueldad..ejem...ejem...ejem...no miro a nadie...





Vayamos al martes. Ese día cumplía años una compañera del trabajo y, siguiendo una ancestral tradición, trajo dos enormes bandejas llenas de bollitos, croasanes, palmeritas y similar...mucho desgaste psíquico el que tenemos en el despacho...muy temprano sin casi haber desayunado...el olor a los bollitos...el azúcar glass desparramándose por la encimera de la cocina...y claro, la carne es débil y mi fuerza de voluntad escasa...y pasó lo que tenía que pasar...

En fin, que tras el maratón hipercalórico me he hecho....¡¡¡TACHÁN!!!, 20 minutos de elíptica y 10 minutos de bici ya con alguna resistencia...aunque ya, ya sé que tendría que haberme hecho 120 minutos de elíptica y unos 180 minutos de bicicleta para quemar un 20% de lo consumido estos días...pero no importa...ahí seguiré...a mi ritmo y tal.

Para tener un cuerpo de pecado debes evitar toda clase de acontecimientos sociales y recluirte en plan eremita con una hoja de lechuga y eso no mola nada.

viernes, 22 de septiembre de 2017

CUADERNO DE BITÁCORA. DÍA 71.

Cuaderno de bitácora. Día 71. La prueba de la paja y el chunda-chunda del miau.

Hoy la cosa ha ido trepidante y no solo porque he ido dos días seguidos al gimnasio (qué tía soy), sino porque he conseguido estar 15 minutos 15 en la elíptica. Soy ya toda una atleta de élite. Yo creo que todo el mérito lo tiene la musiquita que nos han puesto hoy, de ésas repetitivas, chunda-chunda, chunda-chunda...,y entre medias, el maullido de un gato así como electrónico. Luego han puesto otra canción que también hacía chunda-chunda, chunda-chunda y algo así como un parraratacu (no, no era una canción vasca, era el sonido que hacía). El caso es que yo creo que mérito lo han tenido las tonadillas porque...¡joé, qué nervios el chunda-chunda de las narices!

Por otro lado, lo mismo el mérito lo tiene el programa que ponían en la tv: una especie de los Gipsy Kings, pero con rumanos en los States. Menudo numerito. Sí, a los gitanos les gustan los brillos a rabiar y los vestidacos con esa cosa tan suya...a una bebé le han puesto una cosa de volantes fucsia que llegaba hasta el suelo, con brillos...todo eso para el bautizo. La abuela ha intentado hacerle el rito de la paja y se ha liado parda con la hija...Ni idea de lo que es, pero inquietaba. También había una boda, con una cría muy poligonera que se casaba de conveniencia con su primo tercero (al parecer, todas se casan con su primo tercero).

Ante tanta emoción salvaje -música chunda-chunda y marco costumbrista romaní en los EEUU- he procedido a retirarme a los vestuarios y...¡¡¡ahí estaba!!!,¡¡otra momia producto de la maldición del Faraón del museo egipcio de Turín!! En pelota picada. Subida al peso...qué imagen!!qué imagen!! Ignoro cuándo podré conciliar el sueño esta noche...

Para conseguir un cuerpo de pecado has de superar temibles pruebas con chunda-chundas de música de fondo e imágenes de bodorrios chonis y amenzas de practicar la prueba de la paja...lo que diablos sea la prueba de la paja.



jueves, 21 de septiembre de 2017

CUADERNO DE BITÁCORA. DÍA 70.

Cuaderno de Bitácora. Día 70 ¡Ops!

Imperdonable lo mío. ¡Se me olvidó anoche escribir el parte de guerra!. ¡Ops!. 


Imagínense ustedes cómo debió de ser de entretenida la sesión del gym, que la borré de mi mente en cuanto llegué a casa.


Dos apuntes: 1º.- nos han puesto ya más televisiones, desde las elípticas y las bicicletas y apodemos verlas; 2º.- imposible recuperar mis taquillas, cada vez que llego, están ocupadas, la primera de ellas (a la que tantísimo cariño cogí) y la de antes del verano (la sustituta a la que ya le estaba cogiendo apego). ¡Me desestabilizan y así no se puede!

Para tener un cuerpo de pecado has de comer rabos de pasas porque las sesiones pueden ser tan soporíferas que las olvidarás de tu mente en cuanto salgas por la puerta y no tendrás nada que contar a tus amados lectores.

jueves, 14 de septiembre de 2017

CUADERNO DE BITÁCORA. DÍA 69.

Cuaderno de Bitácora. Día 69. La maldición del Faraón.

Tarde de gym, más bici y más elíptica. La bici-Enterprise es bastante rarita, aparte de la pantalla. Para llegar al sillín tengo que trepar y para bajar tengo que lanzarme al vacío. El sillín por muy ergonómico que sea, lo noto incómodo...Para mantener el equipo nos obligan a ir con una toalla y hacer el paripé como de que limpiamos las agarraderas y nos supervisan para ver que todos tenemos toalla. Yo hoy la he dejado para que se vea porque el otro día me preguntaron y la tuve que enseñar. Así que mientras pedaleo casi agito la toalla...como pidiendo una oreja, muy tauromáquico todo.

Mientras chateaba y pedaleaba ha aparecido...sí...él, el tío de la barba, que ahora la tiene más larga (la barba, me refiero). Como siempre, ha surgido de la nada y como estaba yo enfrascada en la tablet, el susto que me ha dado ha sido de aúpa. Ya le he dicho que sigo mal, muy mal...

Por último, el encuentro con el inframundo. Os cuento. En Turín tienen el mayor museo egipcio después de El Cairo. Una pasada de museo, con sus momias, sus objetos funerarios, sus estatuas, etc , etc. 

Cuenta la leyenda que dicho museo encierra grandes maldiciones de los faraones que allí se exponen (ellos o sus pertenencias). Claro, yo pensaba que todo eso eran supercherías...hasta que he entrado al vestuario...y allí estaba, sola, una momia echándose afeites variados. Por un momento he pensado en Tutankamón, en su maldición...me había enviado a un soldado de su ejército para llevarme a su reino de tinieblas...todo muy inquietante...hice mal en ir a aquél museo.


He tenido que mirar varias veces al ver que la momia no presentaba signos de hostilidad, para darme cuenta de que realmente era una señora que estaba como cuando su madre la trajo al mundo...allá, en los inicios de la posguerra española...hubiera preferido la momia de las tinieblas, la verdad.



Para obtener un cuerpo de pecado has de enfrentarte a maldiciones ancestrales grabadas en jeroglíficos milenarios.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

CUADERNO DE BITÁCORA. DÍA 68.

Cuaderno de Bitácora. Día 68. Sobre cabras y Star Trek.

Comienza el tedio, la rutina, la monotonía...esto es, el inicio de mis sesioncitas de bici y elíptica. No quepo en mí de gozo gozoso...

Menos mal que las obras de este verano han modificado un poco las instalaciones, así que parece que estoy en una sala diferente...¡y tan diferente!, han cambiado las máquinas por unas futuristas. En un primer momento no sabía si estaba en el gimnasio o en el Enterprise...unas pedazo máquinas llenas de teclas, pantallas, ventilador individual, bluetooth no sé para qué...incluso una entrada de usb que no sé si es para que pueda descargarme archivos del trabajo...lo mismo sí... El caso es que es todo tan moderno, que necesito un tutorial para saber todos esos mandos para qué sirven, porque yo aprieto botoncitos y no sé...Para dar ambiente, el gimnasio tendría que sustituir el reggaetón de música de fondo que tenía hoy por la banda sonora original de Star Trek...y nunca mejor dicho, porque las maquinas son marca Star Trac (que debe ser la marca Acme del fitness). Me ponen la música de la película y os juro que la elíptica sale volando y me cargo al tío de la barba de un disparo láser.

Durante todo el pedaleo he estado esperando al Sr. Spock, pero ni rastro de orejas puntiagudas, aunque estoy convencida de que todo se andará.


Por último, mencionar el punto negativo. Mucho bluetooth, pero las televisiones están a tomar viento de las bicis y las elípticas...así que ni Boom, ni gaitas....me ha parecido ver un reportaje sobre cabras..,todo muy surrealista: cabras y Star Trek.

Para tener un cuerpo de pecado debes poseer una vastísima cultura cinematográfica de ciencia ficción (y de las correpondientes bandas sonoras).


jueves, 7 de septiembre de 2017

CUADERNO DE BITÁCORA. DÍA 67.

Cuaderno de Bitácora. Día 67. La visión reveladora a la par que trascendente.

Sí, vale, hoy tampoco he ido al gimnasio. La semana que viene empezaré. Os lo juro por Snoopy. Comprendedme, el lunes empecé a trabajar tras las vacaciones y ya es suficiente experiencia traumática como para añadirle el tema de la elíptica, la bici y la madre de la hidra (nota: ver comentarios sobre la hidra en el Día 43).

Como no quiero dejar de escribir, sin embargo, estas mis experiencias atléticas y deportivas, creo que es el momento en el que os haga partícipes de la visión que tuve este verano. Visión con enorme significado que el destino quiso revelarme.

Andaba yo una tarde-noche por la Via Cernaia de Turín -preciosa calle porticada- cuando, de repente, pasé por lo que debe ser una especie de teatrillo tipo Club de la Comedia y similar (el "Palestre Torino"). Miré los carteles que había en el escaparate y...ahí estaba la revelación, la respuesta a todas mis preguntas, estaba ahí, casi podía tocarla. El tiempo se detuvo, la gente desapareció de mi alrededor y ahí quedamos los dos: este cartel y yo.



Creo que está claro: "Lo sport fa male", "el deporte hace daño, el deporte hace mal".

Me quedé sin palabras, se me cortó la respiración: cuánta verdad transmitía esa frase. Me acordé de mi pierna de pecado, pensé en mi gemelo zaherido por el zumba cruel...

Momentos para la reflexión, para la introspección, para plantearme a dónde voy y de dónde vengo...

Para tener un cuerpo de pecado hay que trascender y vivir mágicos encuentros reveladores con las fuerzas del destino, las realidades paralelas y las verdades inmutables (hala, superad esta frase).

ACTUALIZACIÓN DE ÚLTIMA HORA: Acabo de ver que el Palestre Torino no es un Club de la Comedia, sino que es...¡¡¡UN GIMNASIO!!!, ¡¡GENIOS!!, ¡¡CRACKS!!, ¡¡UN OSCAR PARA EL RESPONSABLE DE MÁRKETING!!, ¡¡AL FIN UN GIMNASIO QUE ME COMPRENDE!!

miércoles, 6 de septiembre de 2017

CUADERNO DE BITÁCORA. DÍA 66.

Cuaderno de Bitácora. Día 66. Resumen vacacional.


Antes de sumergirme de nuevo en las procelosas aguas que llevan directo a la obtención de un cuerpo de pecado, en esta ocasión me referiré a mis vacaciones de verano y a aquellas anécdotas que he vivido relacionadas con el deporte, la vida sana y el fitness.


Sí, en agosto fui al gimnasio, fui...muy poco, pero fui lo suficiente para tragarme las obras de modernización del mismo (ojo: el gimnasio ya era moderno, pero se ve que han decidido hacerlo aún mas moderno). De manera que, mientras los pintores estaban dándole con la brocha a la pared con extraño ahínco, yo me machacaba en la elíptica como sólo yo sé machacarme...y fueron 2 días...una delicia ahogarte entre el esfuerzo titánico del ejercicio y los vapores de la pintura sintética mate...

Luego me fui a Italia, Región del Piamonte. Tengo fichada la trattoria con la mejor pizza, la trattoria con la mejor lasaña, el restaurante con el mejor jabalí, el restaurante con el mejor ciervo, el bistrot con el queso tomino mejor preparado, la heladería con el mejor helado...¡¡¡he descubierto el salami de chocolate (postre suculento que ya he visto por Internet cómo se hace)!!!. En fin, que muy bien.

Para evitar lesiones en la pierna de pecado me llevé un bastón de trecking. Una pocholada que me cabía perfectamente en la maleta, en la grande (sí, llevaba 2 maletas, no sé viajar con poco equipaje. Juro que lo he intentado, pero ya tengo asumido que soy un caso perdido).

El caso que para subir cierta montañita llevaba yo mi bastoncillo (ideal para vender iguales). Al inicio de la marcha lo abrí y...me quedé con 2 mitades. No, no es que eran 2 bastones, era que lo había sacado demasiado. Comencé es ascenso con una parte del bastón en cada mano, intentando meterlo y nada. Los improperios salían de mis fauces con enorme facilidad. Primero, en italiano, por aquello de aprovechar y utilizar el idioma y luego ya en chulo-mesetario...¡y resultó!. Yo creo que como el grado de insulto iba a más el bastón debió acojonarse y se acopló, haciéndome una travesía de lo más placentera y alpina (una gozada los Alpes) aunque sí, noté extrañas cosas en la patita mala, ya me advirtieron que me armara de paciencia...



En fin, que hecho muchisímas cosas para obtener un cuerpo de pecado, todas ellas basadas en la cocina tradicional y light italiana.

Para obtener un cuerpo de pecado, has de cometer algunos excesos riquísimos, ¡qué caramba!

lunes, 4 de septiembre de 2017

CUADERNO DE BITÁCORA. DÍA 65.

Cuaderno de Bitácora. Día 65.Los malquedas del gym.

El gimnasio estaba cerrado.

Para un día que me da por ir el sábado van y lo cierran.

Así, no, ¿eh?

¡Me minan la moral!

Y ni un cartelito con el horario de verano. Me mandan un e-mail para que me inscriba gratuitamente (cosa que no entiendo porque ya estoy inscrita, obviamente, por eso voy) y, sin embargo, no me mandan el e-mail informándome del cambio de horarios.

Para tener un cuerpo de pecado te tienes que ir a un gym en el que te informen del cambio de horario de agosto.