Cuaderno de Bitácora. Día 70 ¡Ops!
Imperdonable lo mío. ¡Se me olvidó anoche escribir el parte de guerra!. ¡Ops!.
Imagínense ustedes cómo debió de ser de entretenida la sesión del gym, que la borré de mi mente en cuanto llegué a casa.
Dos apuntes: 1º.- nos han puesto ya más televisiones, desde las elípticas y las bicicletas y apodemos verlas; 2º.- imposible recuperar mis taquillas, cada vez que llego, están ocupadas, la primera de ellas (a la que tantísimo cariño cogí) y la de antes del verano (la sustituta a la que ya le estaba cogiendo apego). ¡Me desestabilizan y así no se puede!
Para tener un cuerpo de pecado has de comer rabos de pasas porque las sesiones pueden ser tan soporíferas que las olvidarás de tu mente en cuanto salgas por la puerta y no tendrás nada que contar a tus amados lectores.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Me hacen feliz los comentarios que me hacéis. Venga, no seas tímido/a y lánzate a estos mares surrealistas.