Cuaderno de bitácora. Día 71. La prueba de la paja y el chunda-chunda del miau.
Hoy la cosa ha ido trepidante y no solo porque he ido dos días seguidos al gimnasio (qué tía soy), sino porque he conseguido estar 15 minutos 15 en la elíptica. Soy ya toda una atleta de élite. Yo creo que todo el mérito lo tiene la musiquita que nos han puesto hoy, de ésas repetitivas, chunda-chunda, chunda-chunda...,y entre medias, el maullido de un gato así como electrónico. Luego han puesto otra canción que también hacía chunda-chunda, chunda-chunda y algo así como un parraratacu (no, no era una canción vasca, era el sonido que hacía). El caso es que yo creo que mérito lo han tenido las tonadillas porque...¡joé, qué nervios el chunda-chunda de las narices!
Por otro lado, lo mismo el mérito lo tiene el programa que ponían en la tv: una especie de los Gipsy Kings, pero con rumanos en los States. Menudo numerito. Sí, a los gitanos les gustan los brillos a rabiar y los vestidacos con esa cosa tan suya...a una bebé le han puesto una cosa de volantes fucsia que llegaba hasta el suelo, con brillos...todo eso para el bautizo. La abuela ha intentado hacerle el rito de la paja y se ha liado parda con la hija...Ni idea de lo que es, pero inquietaba. También había una boda, con una cría muy poligonera que se casaba de conveniencia con su primo tercero (al parecer, todas se casan con su primo tercero).
Ante tanta emoción salvaje -música chunda-chunda y marco costumbrista romaní en los EEUU- he procedido a retirarme a los vestuarios y...¡¡¡ahí estaba!!!,¡¡otra momia producto de la maldición del Faraón del museo egipcio de Turín!! En pelota picada. Subida al peso...qué imagen!!qué imagen!! Ignoro cuándo podré conciliar el sueño esta noche...
Para conseguir un cuerpo de pecado has de superar temibles pruebas con chunda-chundas de música de fondo e imágenes de bodorrios chonis y amenzas de practicar la prueba de la paja...lo que diablos sea la prueba de la paja.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Me hacen feliz los comentarios que me hacéis. Venga, no seas tímido/a y lánzate a estos mares surrealistas.