Cuaderno de Bitácora. Día 72. La dieta pantagruélica o cuando pasa lo que tiene que pasar...
No sería yo si, antes de relatar la jornada deportiva de hoy, no hiciera siquiera una breve referencia a los días que anteceden. Un simple esbozo, unas pequeñas pinceladas que permitan poner en situación al personal.
Comenzaré con el sábado, cuando asistí al cumpleaños de una amiga del colegio. Da gusto reunirse con compañeras a las que conoces desde que teníamos todas 5 años...y también daba gusto probar las exquisitas y gigantescas empanadas que nos agenció la cumpleañera: una de espinacas de vicio, otra de salmón deliciosa y otra de morcilla con cebolla caramelizada de muerte...y claro, la carne es débil y mi fuerza de voluntad para contar calorías, escasa...y pasó lo que tenía que pasar...
Pasemos al lunes. Ese día, por razones que no vienen al caso (y que darían para todo un blog), asistí a una entrega de premios gastronómicos, donde se citaban las exquisiteces de los premiados en el discurso de presentación mientras yo asumía la forma de un perrillo de Paulov. Como recompensa por la tortura, nos obsequiaron con un cátering expectacular de Aga Cátering...¡qué quesos!...¡qué bolitas de sobrasada con miel!...¡qué rollitos con gulas!...¡qué lomo!...¡qué piruletas de parmesano!...y claro, la carne es débil y mi fuerza de voluntad, escasa...y pasó lo que tenía que pasar...y eso que mi acompañante no me dejó quedarme hasta el final, gran crueldad..ejem...ejem...ejem...no miro a nadie...
Vayamos al martes. Ese día cumplía años una compañera del trabajo y, siguiendo una ancestral tradición, trajo dos enormes bandejas llenas de bollitos, croasanes, palmeritas y similar...mucho desgaste psíquico el que tenemos en el despacho...muy temprano sin casi haber desayunado...el olor a los bollitos...el azúcar glass desparramándose por la encimera de la cocina...y claro, la carne es débil y mi fuerza de voluntad escasa...y pasó lo que tenía que pasar...
En fin, que tras el maratón hipercalórico me he hecho....¡¡¡TACHÁN!!!, 20 minutos de elíptica y 10 minutos de bici ya con alguna resistencia...aunque ya, ya sé que tendría que haberme hecho 120 minutos de elíptica y unos 180 minutos de bicicleta para quemar un 20% de lo consumido estos días...pero no importa...ahí seguiré...a mi ritmo y tal.
Para tener un cuerpo de pecado debes evitar toda clase de acontecimientos sociales y recluirte en plan eremita con una hoja de lechuga y eso no mola nada.

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