Cuaderno de Bitácora. Día 79. Esta noche, en la Nave del Misterio...
Hoy no me encontraba bien y no he ido al gimnasio...sí, ya sé que tengo que ser constante, pero oye, si no se puede, no se puede.
Ahora bien, el hecho de que no haya ido hoy al gimnasio, no quiere decir que no tenga anécdota para el cuaderno, porque la tengo.
Si hacéis memoria, recordaréis que de mi último viaje a Turín conté dos cosas: 1)La Palestra Torino, que creía que era un club de la comedia y luego averigüé que era un gimnasio que se anunciaba con el eslogan "lo sport fa male" (el deporte hace daño); 2) El Museo Egipcio, de los mejores del mundo y del que me traje a Madrid la maldición de un faraón, que consistía en la aparición de una momia en pelota picada en los vestuarios del gimnasio.
Pues bien, estaba yo toda orgullosa de mi gran ingenio para combinar cosas tan dispares como museos egipcios y gimnasios, asombrada de mi gran capacidad creativa y satisfecha con la forma de relatar mis vivencias cuando hoy...ooohhhhh...ahhhhh....ehhhh...ihhhhhhhhhhh....He descubierto mis poderes telepáticos, paranormales y clarividentes. ¿Creéis que combinar el Museos Egipcio con la Palestra Torino se debió al azar? ¡¡¡¡¡¡Los cojdigo, las narices!!!!!!. Noticia de La Stampa: La Palestra Torino celebra una jornada de fitness dentro del Museo Egipcio. Cágate lorito. Pá mear y no echar gota. ¿Cómo os quedáis? Yo estoy helada , petrificada y catatónica. ¿Casualidad?, no lo creo. Incluyo la noticia con vídeo incluido.
Para conseguir un cuerpo de pecado debes desarrollar tus poderes psíquicos y ponerte en contacto con el mundo sobrenatural.




