Cuaderno de Bitácora. Día 78. ¿Ande andan las musas?.
Estoy imparable. 25 minutos de elíptica con un pelín de resistencia y luego otros 20 minutos de bicicleta. ¿Cuándo son las próximas Olimpiadas?. Me siento preparada.
Todo es cosa de la música, claro, duro más con mi selección musical extrema. Ahora bien, he notado que desde que escucho música en el gimnasio, no rindo tanto escribiendo. ¿La música espanta a las musas?. ¿Qué coñdigo, qué narices les pasa a mis musas que no son tan ingeniosas cuando me pongo los auriculares?. Se ve que sin música me aburro tanto que le doy al magín más de lo normal.
Eso sí, van a terminar pensando que estoy loca porque termino moviendo los labios con las letras de las canciones...sin comentarios...dentro de poco empezaré con las coreografías y no quiero, no.
Por otro lado, al fin se ha solucionado el temita administrativo del gimnasio: van a estar sin cobrarme hasta marzo y el tío de la barba ya tienen mi teléfono móvil....y me ha dado el suyo personal, aparte de quedarse con una copia de mis ecografías del gemelo, que eso da morbazo...vamos, que se lo dará a él.
Para obtener un cuerpo de pecado tienes que perseguir a las musas si quieres hacer crónicas adiptivas de logros deportivos de élite.

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