miércoles, 31 de mayo de 2017

CUADERNO DE BITÁCORA. DÍA 44.

Cuaderno de Bitácora. Día 44. Catatonia is not Spain.

He regresado al gimnasio, mermada, limitada, vencida...y he seguido meticulosamente las instrucciones del traumatólogo: 15 minutejos de bici flojita y equilibrios en el bosu...ojo, o la clínica de rehabilitación tenía el bosu desinfladillo o los del gimnasio han inflado los suyos con ansia viva como si no hubiera un mañana, el caso es que casi salgo proyectada hacia el infinito y más allá en los primeros equilibrios...Por lo demás bien, mientras hacía la cabra del gitano he dado la espalda a todo el mundo, mejor no saber que te pueden mirar en semejantes ejercicios.

Luego he hablado con el "personal trainer" que me ha preguntado por mi historial deportivo, mis logros y mis objetivos. ¡¡Pero qué cachondos son los del gym!!, ¡¡Qué humor!!. Casi le digo que a mi historial deportivo puede acceder a través de mi blog donde explico mis 43 días del Cuaderno de Bitácora, que mis logros se han visto salvajemente sodomizados por la rotura fibrilar y que mi objetivo es obtener un cuerpo de pecado...pero no lo he dicho, he tenido miedo de provocarle algún cortocircuito o similar si le cuento esas cosas.




Resumiendo: no se atreve a ponerme ninguna tabla y no se explica cómo me rompí el gemelo, así que lo único que tengo que hacer (y es lo que iba a hacer) son los ejercicios light y aburridísimos aconsejados por el trauma.

Para obtener un cuerpo de pecado, hay cosas que no debes contar al personal trainer, porque colapsa y le puede producir catatonia.


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