Cuaderno de Bitácora. Día 58. La okupa de la takilla.
Acontecimiento inquietante. Al llegar hoy a los vestuarios, habían ocupado mi taquilla. ¡Mi taquilla!. Vale, no es mía, pero es la que uso desde que comencé a ir al gimnasio. Me he transformado en Gollum y me he cabreado...a saber quién estaba usando mi taquilla. Lo mismo la guarra que el otro día dejó los envoltorios de la compresa dentro... Ni olvido, ni perdón, 2 velas negras para la okupa de la taquilla.
Tras el soponcio por la expropiación forzosa de la taquilla, me he empleado con apatía a la bici. Con un ojo miraba la pantalla donde ponían el Boom, con el otro, miraba Teledeporte, con un campeonato de natación sincronizada, que recomiendo para refrescarse. ¡Qué aguas más azules!. ¡Qué piscina más fresquita!. Con este calor, es lo que necesito: campeonatos de natación sincronizada, Frozen y El Desafío (esta última mola mucho porque los personajes casi mueren congelados mientras les persigue un enorme oso).
Para obtener un cuerpo de pecado has de estar preparado para el expolio de tu taquilla y llevarlo con honor.

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Me hacen feliz los comentarios que me hacéis. Venga, no seas tímido/a y lánzate a estos mares surrealistas.