viernes, 21 de julio de 2017

CUADERNO DE BITÁCORA. DÍA 59.

Cuaderno de Bitácora. Día 59. Los canecillos lamedores.


De nuevo la okupa de MI taquilla...aquí vamos a acabar mal, lo sé, puedo olerlo...no sé quién es aún, pero lo averiguaré...Muajajajajaaaa (risa malvada).

Hoy sólo he hecho bici y elíptica mientras reflexionaba viendo la tele. En una pantalla, el Boom. Y digo yo: ¿realmente a alguien le importan las anécdotas que cuentan los concursantes?. ¡Madre mía, qué pérdida de tiempo!. Hay un concursante, que debe de ser un clon de Cándido Méndez, que cuenta cada memez...y se cree gracioso, que es lo peor. En otra pantalla han decidido poner fotitos de los clientes,foto va y foto viene de clientes agarrados a los personal trainers poniendo cara de que se lo están pasando de fábula. Y digo yo: ¿realmente a alguien que no trabaje en el gimnasio y no se haya hecho la foto del farde (nota: se dice "farde", lo de "postureo" es un horror) le interesa las secuencias de las fotos?. La respuesta a las dos preguntas es la misma: ¡NO!

Por último, comentar que con la rehabilitación sí debí de conseguir una pierna de pecado, pues perrillo que me ve, perrillo que se me acerca a lamérmela (ojo, he dicho lamérmela, no he dicho que se la haga suya). Yo creo que ellos detectan que he tenido la patita herida y vienen a darme besitos...besitos que me provocan algún que otro susto porque no me lo espero y, por ejemplo, sentir en la calle esperando el semáforo una cosa fresquita y húmeda en la pierna a veces impresiona.


Para obtener un cuerpo de pecado una vez conseguida una pierna de pecado debes ser condescendiente con los canecillos que se te acerquen a obsequiarte con alegres lametonazos.

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