Cuaderno de Bitácora. Día 91. Perdida en la oscuridad.
Otro día apasionante y divertido en el gym, de ésos que dan envidia cuando los cuentas y que no quisieras que nunca se acabaran...tanta diversión debe ser pecado o algo...
Lógicamente, nótese mi sutil ironía. Soporífera, jornada letal.
Para amenizar la cosa decidí pedalear con los ojos cerrados, centrándome únicamente en la música como estímulo exclusivo y oye, no está mal la experiencia y además sirve para que deje de ver a Los Lobos de las Narices ganando en el Boom.
Lo único malo es que pienso en la gente que pasa por delante mío y me da algo de vergüenza que me vean con los ojos cerrados y pedaleando con ahínco...pero sólo es algo de vergüenza, así que...
Para obtener un cuerpo de pecado has de experimentar nuevas sensaciones y sacarte de la chistera estímulos estimulantemente estimulantes.

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