Cuaderno de bitácora. Día 92. Esto es la pera.
No es que me vaya ahora a poner a hablar de peras, ni tampoco que vaya a abrir una frutería. Es simplemente que...llevo ya 3 días con una pera ercolina en el bolso que no me la como. La metí la otra mañana para comérmela en la merienda (en un intento de hacer vida sana y apartarme de las galletas de chocolate) y se me olvidó. Al día siguiente, ni me acordaba de la pera y cuando abrí el bolso en el gimnasio apareció...tan verde ella...medio asfixiada la pobre..de hecho, sigue ahí, de manera que la acabo de sacar y ya la tengo en el ordenador, presente, para que no se me olvide la ercolina...por cierto, que ya no está tan verde.
Si cuento lo de la pera es porque muchos me dicen que hay que ver la de cosas que me pasan, como si mi vida fuera una continua aventura. Nada más lejos de la realidad, cuento las cosas que nos pasan a todos, sólo que las observo y las cuento con un poquito de sal y pimienta para amenizar.
Por lo demás, lo único destacable es que ayer estuve pedaleando al lado de uno que se parecía mucho, mucho a Ryan Gosling en versión La La Land...pero claro, como no sé ligar, seguí pedaleando a lo mío, si empiezo a comentarle el Boom de ayer lo mismo se me asusta y, si encima, contesto las preguntas del Boom me toma por la "repelente niña Vicente"...tampoco iba a ayudar hacerle comentarios sin venir a cuento sobre la difícil situación por la que está pasando Cataluña o la prisión permanente revisable o por el Brexit...qué triste, ¿no?.
Para obtener un cuerpo de pecado y ligarte al Ryan Gosling de turno debes abstenerte de contestar bien a las preguntas del Boom y comer muchas peras.

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Me hacen feliz los comentarios que me hacéis. Venga, no seas tímido/a y lánzate a estos mares surrealistas.